25 sept. 2014

Homeschooling, un tema muy gris [Debate bloguero]




El pasado mes de agosto participé en un pequeño debate tuitero sobre el homeschooling. En twitter sólo se pueden usar frases de 140 caracteres, menos si citas a otros usuarios o utilizas etiquetas, así que es difícil explicar algunas cosas. Por eso, a iniciativa de uno de los participantes, Jordi Martí (@xarxatic en Twitter) llevamos el debate a los blogs. (Aquí enlacé todas sus participaciones y publiqué la de Juan Manuel, que no tiene blog propio).

Me habría gustado hacerles un fisking a cada uno, es decir, responder a sus aportaciones punto por punto. No tanto por la cuestión de dar mi opinión (que también) sino sobre todo para aportar luz sobre el tema con información, pues algunas de sus opiniones -y así lo reconocen ellos mismos- se hicieron desde el desconocimiento de lo que es realmente la educación en casa.

Hacer un fisking de seis artículos sería excesivo, así que voy a resumir aquí mi punto de vista.

Como era previsible, a mis compañeros de debate les preocupan principalmente tres cosas:

1) La socialización de los niños

2) La capacitación de los padres

3) La regulación y el control que debieran existir en caso de legalizarse el homeschooling

He hablado y escrito largo y tendido sobre todos estos temas en artículos, librosentrevistas y conferencias, así que no me voy a extender sobre ello.

Simplemente decir, sobre la socialización, que es un tema que preocupa especialmente a quienes no educan en casa y a quienes no conocen a nadie que se eduque en casa. Así que el primer punto sería: no se preocupen antes de tiempo. Conozcan la experiencia de primera mano y luego ya deciden si es motivo de preocupación o no. Por otra parte, mi tesis es que socializamos en función del carácter, no de nuestra situación escolar. A quienes me presentan la falta de socialización como una objeción al homeschooling, antes de contestarles les pido que me definan qué es "socialización" según ellos. Sin definir el concepto no hay debate posible. Si se refieren  a que el niño no tendrá amigos o no tendrá relación con niños de su edad, se equivocan. Hay muchos lugares y maneras de socializar sin escuela y, en mi opinión, es una socialización mucho más sincera, libre y constructiva puesto que se fundamenta en la libertad de elección y en la necesidad y el beneficio mutuos, además de que incluye a gente de todas las edades, no sólo a los que nacieron el mismo año que tú.

En cuanto a la capacitación, qué decir que no haya dicho ya. Así como mi primer libro tiene un capítulo dedicado a la socialización que se titula "Encadenados en el sótano", mi último libro ("Sin escuela") tiene otro que se titula "Los padres no son pedagogos". Claro que casi es mejor que no lo sean, visto lo visto. Aquí más que opiniones creo que hace falta información. Algo tan simple como esto: el padre homeschooler, por lo general, no asume el rol de profesor sino de facilitador. Facilitador ¿de qué? ¡De recursos! La función del padre no es saberlo todo para enseñarlo todo; ni siquiera es saber "enseñar" (en el sentido escolar y académico del término). Quizás ése es el primer obstáculo para el debate: quienes están escolarizados (mentalmente, quiero decir) piensan en la educación en casa como un réplica de la educación escolar, cuando normalmente no es así. Manejamos otros parámetros, tenemos otros objetivos, otros métodos, otra filosofía. A lo primero que la mayoría objetamos es al currículum, seguir necesariamente por los métodos y, obviamente, las evaluaciones. Lo que hace el padre homeschooler, entonces, es buscar y facilitar recursos para que sus hijos se eduquen. Esto significa utilizar internet, coordinarse con otras familias homeschoolers, buscar academias o profesores particulares, comprar libros o buscarlos en las bibliotecas, ir a eventos tales como talleres, conferencias, espectáculos, etc. El aula con paredes, profesor y libros de texto (incluso el que sustituye el libro de texto por proyectos o cuadernos personalizados) es no sólo arcaico sino muy limitado. Hay todo un mundo ahí afuera a nuestra disposición; a disposición al menos del niño no escolarizado, que tiene todo el tiempo del mundo para explorar aquello que desee o necesite conocer.

Y todo ello nos lleva a la polémica cuestión de la regulación y los controles. No es una opción realista ni sensata aplicar una regulación similar a la de la escuela por lo que acabo de decir: porque no hacemos escuela. Por tanto, una legislación que permitiera la educación en casa pero obligara a seguir el currículum, a usar determinados métodos o a superar determinado tipo de evaluaciones a determinadas edades, desvirtuaría por completo la esencia misma del homeschooling. A mi modo de ver, no debe haber regulación ni controles (llámenme anarquista, radical y todo lo que quieran; cada año que pasa mi opinión en este aspecto es más firme). Pero tampoco debe haber persecución. He hablado con muchos representantes de administraciones; con políticos; con fiscales; con cargos públicos varios; con gente que tiene el poder de decidir sobre esos controles. Y créanme, con cuantos más hablo, más me convenzo de que esa gente no tienen ninguna legitimidad para decidir qué debe aprender ni cómo debe aprender mi hijo. Ni los hijos de ustedes. Ni los hijos de nadie más que los suyos propios, si los tienen.

¿Qué pasa con los abusos, con las sectas, con los padres neonazis, fundamentalistas religiosos y con tanto tarado como hay suelto por el mundo? Pues pasa que seguirán existiendo, que seguirán teniendo hijos y que les seguirán inculcando sus valores y tratando bien o mal, con independencia de que los escolaricen o no. Esto es un hecho. Es un hecho que también la escuela supone una agresión para muchos niños. Es un hecho que el neonazi le seguirá inculcando esos valores a su hijo, y seguramente con más ahínco si éste va a la escuela, pues el padre puede pensar que debe "compensar" de alguna manera las barbaridades democráticas que le enseñan en el colegio. No debemos cometer el error de pensar que todos los padres quieren lo mejor para sus hijos (ni de que todos vamos a estar de acuerdo en qué es "lo mejor"). Pero eso nada tiene que ver con el hecho de escolarizar o no.

Y termino con el título que Jordi Martí @xarxatic eligió para la primera aportación a este debate: Homeschooling, un tema muy gris. Ciertamente es un tema gris. Y lo es simplemente porque es desconocido. Y lo desconocido, ya se sabe, da un poco de miedo.