16 ago. 2014

Homeschooling a debate



Hace un par de semanas tuve un intercambio de opiniones sobre la educación en casa en Twitter con Jordi Martí, Joan Moya, Juan Manuel García e Ignacio Andrío. Como aquella red social sólo admite publicaciones de 140 caracteres decidimos continuar el debate a través de nuestros respectivos blogs. Juan Manuel García no tiene blog propio así que hoy publico aquí su aportación al debate (y en próximos días espero publicar la mía).










Anteriormente se publicó:




-Homeschooling: la cuestión personal - por Ignacio Andrío

-Homeschooling - por Joan Moya


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A continuación, la aportación de Juan Manuel García Albericio al debate:


Uno de los temas importantes que se ha tocado es la socialización, ese proceso mediante el cual el ser humano aprende e interioriza en el transcurso de su vida los elementos socioculturales de su medio, donde asume y toma conciencia de la estructura social donde aprende a diferenciar lo aceptable, de lo inaceptable.

En este debate que hemos iniciado lo he visto representado como un argumento de autoridad, en un sentido restrictivo, ha aparecido como una demostración que otorga o reduce significativamente la idoneidad de la educación de nuestros hijos.

Precisamente se ha utilizado como un argumento de lugar básicamente la idea ha sido, en la escuela se otorga y en la casa, se reduce.

Comenzare haciendo una máxima que iré desarrollando:

La socialización es un proceso, y no esta en ningún lugar en concreto, desde luego no lo esta sólo en la escuela y tampoco es propiedad de la educación en casa. La socialización es una característica humana Per se, de su sociedad, por ser el lugar donde se realiza, en si misma es una particularidad de todo ser humano, propia, en si misma, y en el desarrollo de sus peculiaridades morales y éticas e ideológicas es una labor que incumbe esencialmente a sus padres y al resto de agentes sociales que estos estimen oportunos.

Siempre ha sido así, excepto cuando se impuso el actual sistema escolar obligatorio, no es que antes no existieran escuelas y maestros, pero en esto como en todo desarrollo social hay luces y sombras que yo también aquí obviare como anteriormente lo ha hecho otro participante en este debate.
El debate de la socialización es un absurdo en los términos planteados, de escuela o casa, es razonable pensar, en todos los casos, que un niño no pasa su vida en la escuela lo mismo que un niño educado en casa no se pasa el día encerrado en su cuarto.
En esos mismos términos se podría argumentar que tampoco mucha o poca socialización asegura el éxito social, (esto es un absurdo que intencionadamente quería mostrar), el absurdo permean en esta hipótesis, ¡juntar socialización y éxito social!

Pero curiosidades de nuestra sociedad, es un planteamiento propio de la escuela, pues no otra cosa es el llamado fracaso escolar.

El Estado, ya se cubre y se asegura lo suficientemente, creando y dando cobijo a la escuela, a la universidad… como proveedor de las necesidades de el mismo.
En esto la socialización, se emplea ideológicamente, su fin no es otro que dar a la escuela y a su cuerpo corporativo, “los profesores”, una base doctrinal de autoridad, a su quehacer, y cuanto más énfasis hace en esto, un estado o el colectivo implicado, mas carencias tiene el supuesto sujeto de esta doctrina, el niño, o el alumno.
Seria interesante para terminar ligar todo esto con la idea moral de Kant, y también con el desarrollo de la bondad y la maldad, así como de los juicios de valor que desarrollo Bertrand Rusell, pero juzgo que es excesivo para seguir este debate, decir tal vez, que la vida esta llena de opciones, algunas mas difíciles o menos de tomar y d llevar a cabo y que todos tenemos nuestras ideas morales y éticas e incluso ideológicas.
La mías por ejemplo no atentan contra cualquier principio que se admitiría como bueno en nuestra sociedad.

Para terminar una metáfora, que me ha ocurrido realmente, hace poco puse diez semillas de pasiflora en un semillero, estuve regándolas a diario, solo una de ellas arraigo, me sentía feliz, pero al verla crecer me lleve una sorpresa, tenia una planta de tomate, en vez de la enredadera de la pasiflora.
Me quedare sin esas maravillosas flores, pero cosechare algún tomate que otro.
Aun así lo volveré a intentar.

Voy a seguir y sin entrar en los ejemplos personales, que además de ser aburridos, es como al que siempre que vas a su casa, te hace un reportaje fotográfico de sus ultimas e intimas, vacaciones, si de esos que le ponen música y las fotos o se deshacen o van pasando por todos lados, los ejemplos personales, tienen validez en lo personal, pero tienden a apartarnos de la idea general. Particularizando, no generalizando.

Quizá no podamos hacer otra cosa, pero yo me niego, hace mucho leí lo siguiente:

“El humanismo era un sistema de valores muy fuerte que nació en la modernidad vinculado al género humano, su moral, su filosofía. Era un sistema progresivo y optimista. Hoy, todo eso ha cambiado y se ha sustituido el humanismo por lo humanitario. Lo malo es que lo humanitario es un valor débil que se basa sólo en la supervivencia y afecta al ser humano como especie, en vez de como género. Al contrario de lo que ocurre con el humanismo, lo humanitario es un concepto defensivo y depresivo. Es decir que, al cambiar uno por otro, hemos salido perdiendo. No sé siquiera si el humanitarismo puede catalogarse como un sistema de valores. Durante los buenos tiempos del pensamiento humanista se creía en utopías; en los tiempos donde domina lo humanitario la única utopía es la mínima posible: sobrevivir.” Jean Baudrillard “las elites electrónicas provocaran la aparición de un cuarto mundo informativamente subdesarrollado”.

Se ha plateado, en este intercambio de opiniones, el necesario cambio del paradigma de la instrucción en las escuelas, es sin duda algo que esta en el ambiente, es una sensibilidad que esta en el colectivo social y esta siendo ya demandada, el problema es, como siempre, ¿Hacia donde?, y es aquí donde doy mi opinión;

No va haber ningún cambio significativo en la instrucción que monopoliza el estado, o las comunidades autónomas, y aunque parezca ser pesimista, el origen de lo que expreso no esta en que yo aplaudiría ese cambio, sino que no creo que las cosas que considero fundamentales como factores de cambio, cambien.

No cambiara el uso ideológico (no estoy en contra de la ideología yo tengo la mía, y acepto en general las del resto, con las objeciones obvias a ciertas o algunas) que se hace del sistema educativo, no cambiara su estructura piramidal, no cambiara su ordenamiento normativo, no cambiara su sistema de gestión, y nunca se aceptara que otros agentes entren en el sistema a la hora de acreditar títulos o formular nuevos curriculums.

De esta inmovilidad para adaptarse al cada vez mas profesionalizado y complicado mundo laboral esta una de las bases de el alto paro “estructural” que mantiene nuestra sociedad, también en la poca claridad de ideas de aquellos que forman parte de su estructura, el sistema ya no es meritocrático, es funcionarial y dependiente y este es alérgico a los cambios.

El actual sistema tiene garantizada su existencia por que básicamente es un monopolio de distribución de acreditaciones.
También el maestro protege su oficio mediante el espejismo público de que el adiestramiento para aprenderlos es muy costoso.

Siguiendo algún razonamiento en este sentido que he leído de alguno de los intervinientes que ponía en duda o se preguntaba por la preparación.

Por ultimo de esta segunda reflexión dejo una idea de Iván Illich;

“No podemos iniciar una reforma de la educación a menos que entendamos primero que ni el aprendizaje individual ni la igualdad social pueden acrecentarse mediante el ritual de la escolarización. No podremos ir más allá de la sociedad de consumo a menos que entendamos primero que las escuelas públicas obligatorias reproducen inevitablemente dicha sociedad, independientemente de lo que se enseñe en ellas”.