3 nov. 2012

Dar explicaciones


Lo repetiré cuantas veces sean necesarias, para que todo el mundo esté informado y puedan evitarse problemas innecesarios.

Cuando una familia quiere dar de baja a su hijo en el colegio, y muy especialmente si se encuentra en la etapa de educación obligatoria (esto es, primaria y secundaria) debe informarse bien de las posibles consecuencias antes de que el niño deje de asistir a la escuela. Es muy sencillo: informarse primero; actuar después. Aquí, el orden de los factores sí altera el producto. Y mucho.

Al redactar la solicitud de baja (aquí hay un modelo tipo) no deben dar más explicaciones de las necesarias. De hecho, no deberían dar ninguna explicación. Que ustedes quieran para sus hijos una educación personalizada y respetuosa es muy loable, pero eso no les importa ni al director del centro escolar, ni al trabajador de Servicios Sociales, ni al Fiscal de Menores, ni a Su Señoría. A cada uno hay que hablarle en el lenguaje que entiende, en el que usa para hacer su trabajo. El lenguaje del corazón y de la psicología no le sirve a ninguno de los trabajadores que acabo de mencionar y la respuesta que les van a dar, invariablemente, es ésta: la escolarización es obligatoria.

Así que no den explicaciones, sólo pidan la baja después de haberse informado bien de las consecuencias que vendrán.

No le cuenten sus planes al director de la escuela.

No avisen a inspección educativa. Ni a los servicios sociales. Ni a la consejería de educación.

Si les da vértigo pensar que se disponen a infringir una ley y piensan que les vendría bien optar a un SAED o al CIDEAD, entonces también infórmense bien antes de hacer su solicitud porque, una vez denegada, habrán puesto sobre aviso a las autoridades educativas.

Si fueran ustedes a tirarse de un avión en marcha, ¿en qué momento se informarían del funcionamiento de los paracaídas? ¿Antes o después de tirarse? Pues lo mismo con la desescolarización o con la escolarización en centros no homologados.