22 oct. 2012

El protocolo de absentismo escolar (en teoría)



En teoría, cuando un niño en edad de escolarización obligatoria (6 a 16 años) deja de asistir a la escuela, se activa el denominado "protocolo de absentismo" para investigar las causas de la inasistencia a clase y aplicar las medidas necesarias para que el menos se reincorpore a la escuela a la mayor brevedad posible.

En teoría, los responsables del centro escolar contactan con los padres. En teoría, ponen la situación en conocimiento de la comisión o mesa de absentismo municipal. En teoría, si se inicia un nuevo curso y no hay otro centro que haya solicitado el traslado de expediente, ese alumno es considerado absentista.

En teoría, los Servicios Sociales comprueban si se trata o no de un caso de abandono del menor. En teoría, los Servicios Sociales dan traslado del expediente a la Fiscalía de Menores.

En teoría, todo eso se hace para proteger al menor.

Cuando una familia decide desescolarizar a sus hijos para educarles en casa, toda esa teoría sucede en la práctica.

Pero una vez un niño faltó al colegio. Faltó durante dos años sin que ningún centro solicitara el traslado de expediente. Su escuela no activó el protocolo de absentismo. Los servicios sociales y la fiscalía de menores no supieron nada de él ni de su ausencia. Hasta que, dos años después, le encontraron descuartizado dentro de una maleta, en otra Comunidad Autónoma. ¿Doble rasero administrativo? ¿Dejación de funciones en un caso y exceso de celo en otros?

Ésta es una muestra más de la inseguridad jurídica que padecemos en España.