23 jun. 2012

Cartas de apoyo


A menudo, cuando un caso de homeschooling llega al juzgado, se inicia una campaña de apoyo consistente  en mandar cartas de apoyo a la familia dirigidas al Juez o al Fiscal. En dichas cartas, que pueden encontrarse en internet y en las que uno sólo tiene que añadir su nombre y firma, sin cambiar el contenido, se expresa el apoyo y solidaridad para con los padres imputados, se indica que educar en casa no constituye delito y que es un derecho constitucional y, además, suele incluir un párrafo o dos indicando que la familia en cuestión está proveyendo a sus hijos de una educación adecuada y que no se trata de ningún caso de abandono o desamparo.

A este respecto, quiero hacer varias reflexiones:

1º) Si educar en casa constituye delito o no es algo que debe decidir el Su Señoría y para eso el abogado defensor tratará de aportar toda la argumentación jurídica que considere necesaria.

2º) Afirmar que una familia determinada tiene a sus hijos perfectamente atendidos, cuando no se les conoce personalmente, es mentir ante un Juez. No sé ustedes, pero yo no lo haría.

3º) Educar en casa puede no ser delito, pero tratar de influir en un Juez sí puede serlo.

4º) En algunos casos, los emails y los faxes de Fiscalías y Juzgados se han colapsado debido a la recepción de las cartas de apoyo a homeschoolers. Los Jueces, aunque parezca mentira, son humanos y, por tanto, influenciables tanto para lo bueno como para lo malo. Si el Juez se enfada por el colapso de las comunicaciones puede que, a la hora de celebrar la vista, le cueste ver con buenos ojos a la familia causante de semejante atropello. A veces, aunque no debería ser así, el Juez tiene una idea preconcebida y no hay nada que el abogado defensor pueda hacer en el acto del juicio para hacerle cambiar de opinión.

Por tanto, aquí dejo dos consejos para las familias imputadas (o demandadas) que quieran demostrar que cuentan con muchos apoyos:

1º) Redacten un escrito de apoyo y recojan firmas; presentenlo como prueba en el juicio, en un sólo documento, en vez de colapsar el fax o el email antes de la vista. Hay un proceso regulado por la ley; sigamos las normas del juego, que para eso están.

2º) El apoyo también puede demostrarse con pruebas testificales, con prueba documental de pertenencia a asociaciones o grupos, o con asistencia pacífica a la vista.

Lo que está claro es que las campañas de cartas de apoyo son un arma de doble filo; por un lado, porque están fuera de las previsiones procesales y, por otro lado, porque pueden cabrear al Juez, y con razón. Eso, huelga decirlo, no es nada recomendable.